Nadie lo creyó después

microrreto la puerta

Antes de abrir la puerta, Norman se preocupó. ¿Qué era ese maullido agudo, frente a la casa? Sonaba a que era chiquito. ¿Alguien lo habría tirado siendo demasiado pequeño para vivir sin su madre?

Con aprensión y urgencia, el joven salió al rellano. Vio a la pareja de felinos adultos que alimentaba siempre, inquietos, caminando de un lado al otro. Y, junto a ellos, un gatito negro. Antes de que pudiera huir, Norman lo dejó pasar e imaginó un compañero peludo para sus días.

No tuvo tiempo de ponerse contento, porque el minino empezó a correr por todos los ambientes, hasta intentar meterse dentro del inodoro en el baño.

De alguna forma, el pequeño terminó escondido debajo de la mesada en la cocina. Sus ojos tenían un resplandor azul, a la luz de la linterna con la que Norman lo buscaba. Una vez ubicado, decidió no molestarlo. Volvió al libro que había dejado, junto a su té, en el sofá. Y creyó que tendría un par de días para aclimatar a su inquilino. Sin embargo, cuando fue a la cama y apagó la luz, los ruidos fueron insoportables. Durante toda la noche, escuchó el maullido insistente de los gatos de afuera, llamando a la cría de monstruo de ojos luminosos. Eran las tres, cuando Norman lo encontró, metido en el cajón de los platos. Nunca había abierto el mueble. No había rastros de nada roto. Al día siguiente, el pequeño huracán de ojos azules apareció afuera, con los demás gatos.

***

Cant. de palabras: 250.

Pequeño relato, para la iniciativa Microrreto N°1, de El tintero de oro. La frase del comienzo debía ser incluida y la puerta debía ser un elemento. No sé si se interpreta bien, pero aquí la idea es el movimiento, a pesar de que la puerta está cerrada en todo momento. La puerta de calle y la del mueble, también.

Esta historia me pasó, con un gatito, el día de ayer. Cuando intenté contar que había encontrado al gato dentro del cajón de los platos, estando cerrado, no me creyeron. Así que sí, voy a darle un mínimo toque sobrenatural en esta historia.

Cyn Romero

Amante de toda historia bien contada, real o ficticia. Bloguera y escritora del interior de Argentina.

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22 Respuestas

  1. Te ha quedado bien la historia. Un abrazo.

  2. Los gatos siempre tienen ese aura de misterio que los hace ideales para historias como la que has regalado a la iniciativa. ¿Quién sabe si esos gatos y ese gatito no habrán dicho su último “miau” a Norman. Un abrazo!!

    • Cyn Romero dice:

      Una buena idea para un final abierto. Me gusta. Aunque sí tengo a los gatos en mi puerta comiendo y al gatito que ha vuelto a la calle, porque no soportaba estar en mi casa metido en mis muebles mientras yo lo perseguía e intentaba adoptarlo.
      Gracias por la iniciativa.

  3. Maria dice:

    Miau! No será un hechizado? O el minino de una bruja! Cynn nos has hechizado con tus letras.besazosbuhos

  4. Precisamente ese toque sobrenatural que le has dado a tu historia la convierte en misteriosa, dejando en un segundo lugar al que se supone, que es el protagonista, es decir, Norman, cuando en realidad quien acapara la atención es el gatito con poderes especiales, como escaparse de la casa o salir del cajón, estando todas las puertas y ventanas (se supone) cerradas.
    Me resultó muy curioso tu planteamiento para el micro, de modo que un gusto leerlo.

    Un abrazo.

  5. Frodo dice:

    Inquietante. Los gatos con su caminar silencioso, y su agilidad y destreza, siempre sorprenden. Yo tuve un gato de inquilino unos meses en el espacio que hay entre el toldo plegadizo del patio y la medianera. Un día decidió no alquilar más ese lugar, y vaya uno a saber qué fue de él.

    Abrazo!

    • Cyn Romero dice:

      Ohh, pobrecito. Ojalá haya encontrado un refugio seguro. Soy muy amante de los animales en general y de los gatos en particular.
      Pero esta pequeña bestia saliendo de mi cajón cerrado y gritando toda la noche me superó.
      Gracias por pasar y dejar tu comentario. Un abrazo.

  6. Tara-Isabel dice:

    Hola Cyn.
    Soy una de las compañeras participantes de este retomicro.
    Los gatos se pueden meter (y salir) de los sitios más insospechados, así que no me extraña que tu pequeño minino hiciera de las suyas. Has sabido dar un toque especial a tu relato.
    Hasta pronto.

    • Cyn Romero dice:

      Sí, es verdad. Son magos de los mini espacios. Así y todo, traviesos como son, yo los adoro. Me alegra que pudieras pasar a leer y terminar con esa opinión en tu comentario. Me halaga muchísimo.
      Mil gracias y bienvenida. Un beso.

  7. yessy dice:

    ¡Vaya espeluznante micro nos retratas! Me ha gustado como describes esta situación terrorífica del minino, mantiene la tensión.
    Un abrazo!

  8. ¡Hola guapa!
    Que miedo. Se me ha erizado la piel.
    ¡Un besito!

  9. ¡Holitas, Cyn!

    Creo que es mi primer comentario en tu nueva casita. Se ve super bonito el blog y me ha gustado mucho el micro que has escrito en esta ocasión. Los gatos son especiales y tan únicos a la hora de hacer ciertas cosas, jajaja. Mira que justo ayer me crucé en Twitter un video del estado de la materia y los gatos, con un claro ejemplo de un gato pasando por una abertura de 6cm de ancho. Así que no se me hace raro que terminen metidos de forma misteriosa en algún lugar.

    Que tengas una bella semana.

    ¡Saludos!

    • Cyn Romero dice:

      ¡Ohhh, muchas gracias! Le faltan un par de cosas todavía, como los botones de compartir en redes sociales, pero no he podido sentarme a configurar eso y que quede como a mí me gusta. Y sí, los felinos son muy habilidosos con esto de los espacios. Espero poder adoptar el mío pronto.
      Un abrazo enorme.

  10. Jorge Valín dice:

    Los gatos siempre han estado rodeados de misterio y resultan un buen reclamo para este tipo de historias, que le pregunten a Poe con su famoso Gato Negro. Inquietante esa capacidad de tu gato de entrar y salir de los lugares sin más. Un saludo, Cyn.

  11. Poe y Lovecraft han escritor terror con gatos. Y luego Stepjen King
    Bien planteados.

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